martes, 21 de mayo de 2019

Tarde aburrida en Sauna Center



Madrid: 26°C (¡Clima maravilloso en esta fría ciudad!)
Humedad: 34%
Vientos: 11 Km/h.
Probabilidades de lluvia: 0%

...y sin embargo cayó una ligera lluvia que por razones de lógica elevó la humedad a 100%.

Con algo de tiempo libre fui a la Sauna Center, luego me encontraría con Montserrat en Puerta del Sol. ¡Craso error la ida a la Center! Fue por costumbre, por puticostumbre,  por la manía de ver un macho y querer compartir pajas; en verdad, no tenía necesidad de ir, pero el vicio es cosa seria.

En la sauna habían unos quince o veinte tíos. Me masturbé en distintos momentos con tres tíos que además de poseer pollas pequeñas para mi gusto, cuando me masturbaban me hacían daño, jalaban mi polla como si el juego consistiese en dar dolor.

En la sauna de vapor me tropecé también en distinto momento con tres tíos, estaban en bolas con buenas pollas, dos en estado morcillón y una bien erecta y maciza. Cuando me acerqué para sentir el nivel de dureza y de textura salieron corriendo, no sé si con miedo o con asco de mí. La tarde estaba resultando frustrante.

Al rato me encuentro con un tío en el jacuzzi, un peruano que se hacía llamar Jaime, lo invito a ir a una cabina para hacernos unas pajas y resultó también ser masturbador compulsivo a toda caña, le dije que lo dejáramos así, ya bastante pajas fuertes tenía por el día de hoy, además, poseía también una polla casi microscópica. Hace tiempo descubrí que soy adicto al sexo, me da por follar con quien sea y no me molesta el tamaño de la polla o del clítoris, pero esto rayaba en el absurdo: todos con pollas pequeñas y pajeando a toda caña.

Después de vagabundear por casi una hora, putivueltas infructuosas -en palabras de Penumbra-perro-, entro a la sauna de vapor y comienzo un magreo suave y gentil con otro tío, éste tenía la polla un poco más grande que los demás, ¿hoy sería el día de 'pollas pequeñas pagan menos'? Nos acariciamos los glandes y la comenzamos a pasar bien, en esa el tío me empuja con fuerza la cabeza para que le chupe la polla, no me gustó el trato, le dije que no me apetecía mamar, por lo menos no a la fuerza, el tío me dice que sin mamada él no masturba, pero, ¿de qué va esto? ¿Me das y te doy? Le dije que yo se lo mamaba si él me mamaba a mí, que hiciéramos un 69, me dice que él no mama, que eso le da asco. Yo le digo que no pasa nada y lo dejo.

Seguí en la cacería por unos veinte minutos más. Nada de nada. Ni pezoneo, ni magreo de muslos. Los tíos estaban en plan rechazo. Llegué a pensar que era contra mí, pero no era así, todos los tíos estaban comportándose de la misma manera entre ellos. No sé qué había en el ambiente pero no cabe duda que la tendencia al rechazo y al inconformismo era enorme.

Me voy al bar, me tomo unas tres cervezas. Pasan lentamente cuarenta minutos. Iba llegando más gente, sobre todo muchas "chicas" plumíferas y mucho sudamericano de closet.

Al cabo de otra cerveza retorno a la sauna de vapor, me topo con un tío con quien en varias ocasiones, en días anteriores, me había hecho unas pajas. Era un tío medio osete que además tenía una polla muy pequeña pero dura como una roca. Nos reconocimos en la oscuridad y nos dedicamos hacernos unas pajas. Por cortesía le dí una buena mamada y él, muy amablemente, me retribuyó con  otra mamada, estaba apunto de correrme cuando el tío me avisa que va a por aire fresco, que hace mucho calor y que se siente asfixiado. Todo era cierto, yo también me sentía asfixiado. El tío sale, yo me quedo haciéndome una paja,. me acerco a otro tío que también se está pajeando y justo cuando le voy a tocar la polla se va..., ¡pero, qué demonios! Me acerco a otro tío y este ni siquiera me permitió moverme dos pasos cuando también se marcha.

En medio de la paja decido correrme allí mismo, estaba en mi punto de no retorno. Mi semen lo sentía frío..., ¡así sería el calor que estaba haciendo!

Me ducho y marcho. Salgo a la calle y aún había sol en Madrid. Fue una tarde muy aburrida en la sauna, no era el mejor momento.

martes, 7 de mayo de 2019

Orgía en Sauna Center




Decidí pasar un rato por la Center a ver qué tal. Venía de hacer mi rutina de footing y recordé que tenía tiempo sin follar con otros tíos. Hacía tiempo que deseaba compartir unas caricias de pollas o algunas mamadas con alguien del mismo sexo que yo, que tuviese la suerte de encontrar otro hombre que me acariciase y explorar el placer de mis zonas erógenas. Si bien la relación con Montserrat no me tenía asfixiado ni nada por el estilo, no me había apetecido tener sexo con otros tíos desde hacía mucho tiempo.

Era inicios de la primavera, era día de semana y tenía tiempo de sobra para irme de putería a la Sauna Center. Eso es algo que hay que considerar: el tiempo. Hay días en que uno tiene la fortuna de follar casi inmediatamente; en otros, pues no sucede nada de nada.

Llegué a la sauna pasadas las 15:00 hrs. Doy un rápido recorrido por todos los espacios y así por encima calculo la existencia de unos quince tíos. Nadie apetecible. Todos con un poco de actitud indiferente.

Decido entrar a la sauna de vapor, pues es uno de los sitios que más me mola para el intercambio sexual con desconocidos. Logró avanzar en la oscuridad y siento que una mano me toca la polla. Yo iba muy cachondo, así que me quité la toalla y direcciono mi polla hacia el sitio del que salió la amigable mano, la vista no se me ha acostumbrado a la oscuridad así que no distingo nada. Siento que la mano vuelve a tocar mi polla, me presiona y me toca en plan de reconocimiento, mi polla está flácida, por lo cual, la mano desaparece como diciendo “si no estás duro, ni te molestes en acercarte”, estas cosas ya me han pasado en otras ocasiones.

Logro ubicar un espacio donde sentarme, quedo justo a contraluz, lo que me permite tener una imagen de los especímenes que entran al vapor. Al cabo de un rato entran dos tíos, uno detrás de otro. El tío que entra primero se pone contra la pared ofreciéndo culete al tío que venía detrás. Ambos mostraban enormes pollas que pude apreciar entre el vapor. El tío que hace de activo me da la impresión que es más bajo que el pasivo. Hace varios intentos pero desiste. Veo que se acerca hacia mi y deduzco que es en plan de buscar una mamada. No hay duda que el tío me ha visto. Se acerca. Está sin la toalla y comienza a pajearse frente a mí. No lo pienso dos veces y por el bien de España toco su polla: es de buen tamaño, un glande pequeño, tallo algo grueso y ligera curva hacia la izquierda. Decido hacerle una mamada mientras me estimulo haciéndome una paja. La polla del tío tenía un sabor algo neutro: ni amargo, ni dulce. Se agradece que estaba limpia y que el tío tenía buen olor en las bolas, al menos que ya alguien antes que yo le hubiese dedicado tiempo a la mamada prodigiosa.

Estaba mama que mama y el tío decidió cogerme con las dos manos la cabeza y controlar la follada, en ese momento fue un craso error, yo no me encontraba de humor para que ejercieran sobre mi actitudes de macho-activo-dominante, si bien me gusta mamar, lo estaba haciendo por tres cosas: 1) la amabilidad de la mamada; 2) esperar que el otro me retribuyera con una buena mamada y 3) Pues por España, ¡joder! Sé que el aspecto número dos no necesariamente se cumple,  yo estaba consciente de eso,  estaba dispuesto a mamar pero a mi ritmo. Al tío no le gusto que lo rechazase, se alejó de mí, pero luego volvió con el amigo que había entrado. Vi que le dijo algo al oído y el tío pasivo inmediatamente se arrodilló frente a mí y comenzó a masturbarme. Apenas tenía la polla semierecta el tío comenzó hacerme un sexo oral. Me puse de pie para que el tío disfrutara y tuviese la oportunidad de acariciarme los huevos. El otro tío se acerca a mí y siento un magreo en las nalgas, asumo entonces que tendré la posibilidad de que me preparen el ojete, pero no fue así. El tío se dedicó solo a acariciarme y yo decido hacerle una buena paja. Estaba en una de las situaciones que más me gustan: un trío. Yo en el centro dándole de mamar a un tío que estaba de rodillas frente a mí y junto a mí, un tío de polla curva hacia la izquierda. Lo que me faltaba era que alguien se atreviese a meter un dedo a por mi culo.

Estuvimos un rato así hasta que el tío macho-activo-dominante levantó al pasivo y se lo llevó a un rincón ¡dejándome sin nada! Noté que el tío dominante le dice algo en la oreja al pasivo-sumiso, el cual de inmediato vueve a colocar las dos manos sobre la pared a esperar ser follado por el otro tío. Fueron algunas embestidas. De pronto, el tío dominante pareció aburrirse o sentirse muy acalorado, la sauna de vapor estaba a millón. Por mi parte había decidido sentarme y esperar de nuevo la siguiente oportunidad.

Luego de un rato vino otro tío de polla de tamaño mediano, glande grande y bolas grandes y peludas. Al igual que el anterior, se puso delante de mí ofreciéndo su polla. Y no pude evitarlo y me la llevé de nuevo a la boca, lo que supuso un gustito, ¡eso sí, esta vez por Chueca! Esta polla al igual que la anterior tenía un sabor neutro, la textura velluda de las bolas era una invitación al juego y las caricias de cojones. 

Digamos que en total creo que entre acariciar y mamar tuve la oportunidad de catar unas ocho pollas. Ninguna que yo pueda categorizar de 'extraordinaria' pero todas susceptibles de ser acariciadas y chupadas. Creo que en total cuatro o cinco tíos se atrevieron a darme una buena mamada de las cuales en especial recuerdo a un tío algo gordillo que usaba mucho los dientes al momento de mamar. Dos veces lo detuve para decirle que me estaba haciendo daños con los dientes. El tío nunca me contesto, pero a la tercera que volvió a usar los dientes simplemente lo dejé y me alejé de la sauna de vapor, fui a la zona de duchas, tomé un baño de agua helada y decidí acercarme un rato a ver que tal. 

La tarde se antojaba especialmente floja. Camino al bar me topé con algunos de los tíos con los que había ligado en medio de las penumbras de la sala de vapor. No me había corrido, la  estaba pasando bien y deseaba tener algo más de acción, bien sea que me follasen o que me tocase follar. En estas cosas últimamente no suelo darme mala vida. Me dejo llevar tal cual como se vayan  presentando los acontecimientos. 

En el bar pude distinguir que habían muchos chicos entre los 23 y 33 años de edad, la tarde estaba cayendo y estaban comenzando a aparecer los tíos entre los 34 y 54 años. Me fijé en uno que captó mi atención porque era un tío como de 60 años -de los que me gustan a mí-, de cuerpo nada agraciado pero tampoco para salir corriendo. Calvo y de nariz aguileña, de mirada esquiva y labios cortos, pensé que como activo o pasivo este tío debía dar caña. Así que me dije, Andrés, vamos a seguirlo. ¡Y cual sería mi sorpresa que el tío se metió en la sauna de vapor! Así que pensé, pues nada, vamos a ver que pasa.

Traspasé la sauna de vapor, me quité la toalla quedando en pelotas. Comencé a pajearme lentamente, con suavidad y ternura para estimular la circulación de sangre y la autoconfianza en mi polla, ponerla a tono y lista para la próxima escaramuza. Pues una vez adentro de la sauna de vapor me pasó algo muy curioso, no sé si habrá sido por el calor o por las cervezas que llevaba encima -a lo sumo, llevaba unas tres cervezas, no más de allí-, pero una vez dentro de la sauna de vapor me desorienté. Ví todo oscuro, me volteé para ubicar la puerta y una vez orientado, volví al sitio donde había estado la primera vez. A diferencia de la vez anterior en que me iba tropezando tíos e iba tocando una polla por aquí o un culo por allá, esta vez no había nadie. Solo la penumbra, el vapor, mi polla y yo, el tío calvo parecía que se lo había tragado la oscuridad. No me preocupe por buscarlo así que me senté a ver si caía algúna alma  caritativa que me diera de mamar o alguien que quisiese comerse mi rabo.
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No se cuanto tiempo paso, eso es algo que debo escribir alguna vez en el blog: el tiempo en la sauna pasa distinto que cuando estás afuera, en la vida ordinaria. A veces me encierro en un cuarto con un tío, nos hacemos un 69, unas pajas, unas folladas y tal, siento que han pasado 45 minutos y cuando reviso la hora tan solo han pasado 10 o 15 minutos que fueron intensos y que disfruté al máximo. En otras ocasiones pasa el tiempo rápido y ni cuenta me doy.

Como os decía, no recuerdo cuanto tiempo había pasado, pero de seguro no era mucho en realidad. Y de pronto se sentó justo a mi lado el tío calvo. Tenía que haberme estado observando desde que entré pajeandome, porque apenas el tío se sentó, se dio cuenta que estaba muy lejos para con su mano alcanzar mi polla, por lo cual se acercó más y aún así permanecía lejos. Yo no quise que se sintiese frustrado, así que me acerqué completamente a él y pegué mi muslo derecho con su muslo izquierdo. El tío sin perder tiempo comenzó a acariciarme la polla desde la cabeza. Me gustó el tacto del tío, estaba acariciando mi glande con dulzura y suavidad. Sentía cómo iba midiendo cada rincón de mi polla. Fue bajando lentamente recorriendo cada milímetro del tallo. Cuando apenas recorría algunos centímetros retrocedía de nuevo hacia la punta y se deleitaba un ratito acariciando el glande y la uretra. No era una paja, era un reconocimiento fálico. Cuando el tío llegó a mis bolas que estaban muy bien rasuradas, se deleitó midiendolas y pesándolas. Me las apretaba justo para sentir placer y no dolor, luego volvía a recorrer todo el trayecto de mi pene. Me dio la impresión que el tío estaba como impresionado del tamaño, como llevaba un buen rato tan solo dejándome hacer, pues yo solo acariciaba el muslo izquierdo del tío sin atreverme a tocar su polla, pensé que era el momento de recompensarlo y de darle placer al tío, que ya sabéis que a mi los mayorcitos me molan un montón. Cuando toqué la polla del tío pude comprender por qué el tío calvo se esmeraba tanto en reconocer una y otra vez el tamaño de mi polla: ¡tenía una polla pequeñísima! Eso sí, tenía la polla dura como una piedra.
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El tío se abalanzó sobre mi polla y me dio una de las mejores mamadas que he recibido en los últimos tiempo. Sin timidez alguna el tío calvo se engullía mi polla hasta los mismisimos cojones, brindándome un placer y dándome un gustito que hacía tiempo no me daban. Subía y bajaba con su cabeza, cuando sus manos no estaban jugueteando con mis pezones, el tío me acariciaba los muslos, cosa que descubrí allí que me enloquecía que me acariciaran los muslos mientras me hacían una buena fellatio. En otros momentos el tío calvo, sin llegar a separarse nunca de mi polla no paraba acariciarme las nalgas y en varios momentos esperé a que se decidiera a acariciar mi ojete, que en los últimos tiempos no había comido ni dedo ni polla alguna. En medio del vapor y la penumbra el tío calvo estaba mama que mama y me dio el gusto de hacerme una 'delicia de Adán', que es aquella posición en la que el mamado sube las piernas sobre los hombros del mamador quedando las piernas del activo levantadas del piso y pene, bolas y culo expuestos para el uso y manipulación del mamador. Mi culo quedó al aire y expuesto y me quedé con ganas de que el tío calvo me además de lubricarme el ojete con su saliva procediera a meterme el dedo en el culo, pero dicha delicia no fue posible debido a que el tío calvo se dedicó exclusivamente a lamer, mamar y chupar. Yo en lo personal estaba muy feliz de que un mayorcete se estuviese dando gusto conmigo, a veces pasa, en medio de tanto chaval guapete y exhibicionista los únicos que se dedican a dar una buena faena sexual son los menos guapos y mayorcitos. El tío calvo a veces se dedicaba a lamerme el ojete y mientras eso pasaba no paraba de pajearme y de acariciarme la polla a distintas velocidades. De vez en cuando se detenía en mis cojones y los acariciaba muy suavemente o los chupaba de manera insistente siempre sin dejar de pajearme.
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Sentía que me iba a correr pronto y el tío no tenía pinta de que me iba a dejar así no más. Es bueno avisar cuando uno se va a correr porque así uno puede colaborar en alguna fantasía: correrse en el rostro, sobre el pecho, en las piernas y a veces hay abuelos que les gusta tragarse toda la lechita. Le dije al tío que me iba a correr y le pregunté dónde quería que me corriese a lo cual me respondió que por qué no me ponía en cuatro patitas y me corría con una manola mientras él me lamía el culo. Me pareció extraño y de mal gusto desperdiciar el semen en el piso de la sauna de vapor, pero bueno, este tipo de cosas ya las he hecho así que accedí. Me puse en cuatro patitas, sentía que el culo ya estaba lo suficientemente dilatado y esperaba que el tío calvo me metiese aunque fuese un dedo en mi culito, mientras me pajeaba el tío cumplió su palabra, me abrió las nalgas con sus dos manos y se dedicó a pasarme la punta de la lengua en mi humilde ojete, me corrí como hacía tiempo no me corría, no sé en cuanto a la cantidad pues todo permanecía oscuro, lo que sé es que fue intenso y hasta pegué tres grititos de placer que escuché se repitió como eco en la sauna de vapor. Creo que solo estábamos en el vapor el tío calvo, yo y el enorme gusto que nos dimos. Apenas terminé de correrme el tío calvo me dio unas palmaditas de cariño en los muslos y desapareció. Yo me levanté con un intenso dolor de rodillas, me había hecho daño arrodillarme pero que buena corrida había sido.

Salí a ducharme con agua fría, coger algo de aire, ducharme y tomarme una cervecita. Tenía aún tiempo de sobra para pasear por la sauna y darme un gustito más. Vería si tendrpia suerte de que me follaran.

Después de la ducha y de unas dos cervecitas bien frías, recobré ánimos y fuerzas para internarme en la sauna de vapor de nuevo. Reflexioné sobre mi técnica de cacería y llegué a la conclusión que por lo menos durante el día de hoy, los tíos que se sentaban iban más en plan pasivo-mamar y los que se quedaban de pie más en la idea de activo-dar-polla, esto eran desde luego elucubraciones mías tal y como veía que iban pasando los acontecimientos. Así que una vez dentro de la sauna decidí quedarme de pie, me quité la toalla y dejé mi polla al aire (o vapor) libre. No habían pasado ni cinco minutos cuando pasó justo a mi lado un tío que lo primero que hizo fue tocarme la polla, fue un toqueteo suave, en la cual supe que el tío habría catalogado a mi polla de flácida, pues apenas tocó y se dio cuenta que no estaba ni morcillona dejó de hacer cualquier intento para levantar el ánimo de esta inocente polla.  Al cabo de un minuto pasó detrás de mí otro tío quien me sobó el trasero e hizo el intento de meterme el dedo en el culo, pero se quedo solo en eso, intento de meterme el dedo. Justo en ese momento pasaba frente a mí un tío que tenía buen aspecto e iba sin toalla, el tío exhibía un enorme pollón en estado morcilla que se me hizo agua la boca. Acerqué mi mano a la polla del tío, el tío dejó que su polla sintiera mi mano, era dura y a la vez suave, acaricie suave la polla y justo cuando se estaba comenzando a poner erecta y ya estaba yo sintiendo fluir la sangre en ese colosal miembro el tío decide seguir su camino. Ya me ha pasado miles de veces, una polla que acaricio o mamo, una polla a la que uno le dedica tiempo, paciencia y cariño, justo cuando está agarrando forma, cuerpo y consistencia el tío decide irse. Y me ha pasado que estoy en una de mama que mama, logro que la polla esté erguida y potente para que me folle y el tío me suelta la perla de "Tío, es que en realidad soy pasivo, ¿me follas?" y entonces a uno le toca hacer de tripas corazón, respirar hondo, pedirle al tío que te chupe un ratito la polla y follártelo allí mismo, cumpliendo el designio que la rueda de la fortuna nos tiene preparados.

La tarde estaba prometiendo, se había formado como un juego de toqueteo de pollas, creo que en el interín logré acariciar unas cinco pollas de tamaños variados pero predominando el tamaño grande, es decir, si esas pollas se levantaban iban a estar en buena forma para pajear, meterselas por la boca o incentivar alguna exploración polla-ano. Me estaba sintiendo algo cansado de estar de pie así que decidí sentarme. Me senté en medio de dos tíos que si bien no pude reconocer exactamente sus características el de mi izquierda era algo gordito y el de mi derecha parecía un señor de unos 55 o 55 años de edad pero bastante delgado. Estaba en plena contemplación del tío de mi izquierda cuando el tío de mi derecha decidió acariciarme el muslo izquierdo, yo bajo estas circunstancias no me quedo otra que abrir bastantes las piernas con lo cual mi muslo izquierdo lo acerqué aún más al tío. Éste, al ver mi predisposición a hacer acariciado prefiero no perder tiempo y me dedicó una exploración manual a la polla. Al tío pareció gustarle lo que tenía entre manos, pues no paró de acariciar el tallo y las bolas. Yo iba completamente rasurado, esto de rasurarme las partes nobles lo hago con la finalidad de que los tíos pues disfruten con bastante gusto de mi sexo, sea que se dediquen a comerme la polla o a explorar mis cavidades anales. Mi polla se puso dura y tiesa, lo cual incentivó que el tío no se lo pensara dos veces y se dedicara hacerme una fellatio. ¡Este tío sí que sabía mamar! Sintiendo sus increibles dotes para con el sexo oral coloqué mi pierna izquierda sobre su pierna derecha dándole la indicación corporal de que me entragaba a él en los próximos minutos.  El tío no me dejó seguir así mucho tiempo pues se levantó para ponerse de rodillas frente a mí. El tío se dedicó a mi polla dandome mucho gusto, el tío delgado que estaba a mi derecha se levantó y me puso su polla muy cerca de mi cara, al sentir el placer y el gusto que me estaba dando el tío que estaba a mi izquierda no pude menos que devolver ese placer a otro ser humano, así que me decidí y comencé a pajear a la polla del tío de mi derecha. ¡Qué polla! Calculo que tenía los clásicos 18 cms pero era de un grosor tal y de una textura tan distinta que no me aguanté y me la llevé a mi boca. Efectivamente, la polla del tío de la derecha era una de esas pollas que son difíciles de que entren por culo por lo gruesa pero que una vez están dentro permite hacer y disfrutar de maravillas en los más profundos rincones del intestino. Yo me la estaba pasando muy bien: tenía a un tío que estaba de rodillas mama-que-mama, además lo hacía muy pero muy bien y tenía frente a mi una buena polla, grande, gruesa, de glande amplio y pesado, de buen sabor la polla. El tío delgado que estaba sentado a mi derecha estaba muy cachando y se dedicó a trabajarme los pezones con una dulzura y una delicadeza que apenas lo recuerdo me excita sobremanera. El tío me se dedico a chuparme y mordisquear mis tetillas mientras que con sus manos me acariciara el rostro, en medio del placer y del vapor el tío delgado me metió el dedo pulgar de su mano derecha el cual comencé yo a chupar, debo reconocer que me pasé de antihigienico pero justo en ese momento ya me encontraba aturdido y perdido de placer y cualquier cosa podía pasar como dejar que me follaran sin condón, cosa que no pasó pero estuve a punto. Entre la mamada del tío de mi izquierda que ahora permanecía de rodillas ante mi chupa-que-chupa y las caricias dle tío de mi derecha me encontraba completamente aturdido y me estaba dejando llevar, estaba literalmente ciego de placer y embelesado con el afán y las caricias que me estaban otorgando. El tío que estaba de rodillas de vez en cuando me levantaba las patitas y se dedicaba a lamerme el culo, en ese instante me apretaba los cojones y la base de la polla mientras el tío que estaba a mi derecha se dedicaba a chuparme la punta del glande con dedicación y cariño saboreando mi glande como si fuese un bombón apetecible, de vez en cuando el tío que estaba de rodilla volvía a mi polla y justo allí, el tío que estaba a mi derecha aprovechaba para mordisquear mis pezones y meterme el dedo en el culo. Estaba disfrutando al máximo y me encontraba en una posición que me gustaba: patitas al aire mientras juegan con mi polla y con mi culete a la vez. Podría decir que sentí que el tiempo se paralizó y que pasaron miles de horas, lo cierto es que al cabo de un rato y justo en una de las veces que tenía en mi boca la polla del tío delgado, veo a mi izquierda un tío que estaba muy cerca de nosotros contemplando la escena, ¿y a qué no adivináis qué hacía? Pues sí, el tío sin verguenza alguna estaba dándole a la zambomba, razón por la cual -y sin quitarme la polla del tío delgado de mi boca, y sin dándole de mamar al tío que tenía a mis pies- le pedí que se acercará y cuando se acercó comencé hacerle una paja suave.

Allí estaba yo: dándo de mamar a un buen hombre, mamándosela a otro hombre y haciendo con mi mano izquierda una paja a otro hombre.

martes, 23 de abril de 2019

Mutual Masturbation






 A veces no se desea ni mamar ni follar, tan solo pasar un rato agradable, sin estrés, lleno de caricias; es allí donde aparece el arte de la masturbación mutua, una técnica que evita la penetración y nos hace disfrutar de una paja grupal.

Cuando voy a una sauna o a un club de sexo y estoy muy cansado por el día a día, me gusta sentarme y hacer algunas unas pajas compartidas, comunitarias con otros tíos, esa típica paja en la que vas conversando sobre el calor de la sauna, que si hay poca gente hoy, que si dejé a la parienta durmiendo la siesta y me vine a ver qué conseguía. Dentro de la categoría de pajas mutuas yo incluyo la 'guerra de espadas' o Sword Wars como se le conoce en inglés y que consiste en dos machos jugando entre sí, chocando y rozando sus penes uno contra el otro. Yo lo he realizado en diversas oportunidades y dependiendo del nivel de excitación es bastante divertido y entretenido: dos pollas peleándose entre sí para dar más placer. 

Hubo una época en que iba con frecuencia los días de semana a la Sauna Octupus, allí me hice amiguete de un habitual al que llamé Toby. Toby era un osete super majo, el clásico tío con el que me tomaría unas cervezas en bolas pero con quien no me apetecería ni para una mamada o para un pezoneo. Nos hicimos 'amigos de saunas', es decir, aquella persona que te la encuentras con frecuencia pero no te apetece hacer nada sexual con ella. En ocasiones, era tal el aburrimiento que nos embargaba a Toby y a mí que nos íbamos a un apartado para hacernos unas pajas, justo allí aparecía el arte de la masturbación mutua, de vez en cuando Toby me hacía unas mamadas deliciosas, él nunca espero retribución igual de mi parte salvo la consabida paja mutua.

La masturbación mutua permite el clásico juego de ritmos: de pronto él espera que yo lo pajee rápido y por el contrario, voy con un ritmo muy lento; a mí me pasa igual, yo por lo general llevo el ritmo de la zambomba contrario a como me la hacen a mí. Si me pajean fuerte y rápido yo voy lento y suave. Si son suaves conmigo yo suele ir a ritmo frenético. Esto hace que el otro tenga dudas de la velocidad y permite un juego, un toqueteo sexual que es placentero y divertido. Otra cosa es cuando se concentran en mi glande. Hay tíos que gustan de acariciar el glande, de apretarlo o masajearlo suavemente, de pasar el dedo por la uretra y por el frenillo, en esos momentos me lo tomo con mucha calma y me dedico a  disfrutar del tamaño, forma y nivel de PH del glande.

Mi primera relación homosexual, o mejor dicho, la primera vez que tuve sexo con otro hombre -pues no me autoetiquetaba ni de bisexual ni de homosexual- fue cuando mi primo Tommy decidió 'lavarme' la polla con jabón. Yo tenía 13 años y Tommy 12, por alguna razón mi tía insistió en que nos bañáramos juntos para ahorrar tiempo y allí en la ducha Tommy tocó mi 'cosita', yo estaba desarrollándome y mi polla estaba crecida y llena de pelos. 

Recuerdo que le dije a Tommy que dejara eso,  que hacer esa cosa era propia de maricones. Me dijo que está bien, que lo dejaría, pero que antes dejara que él me 'lavara' bien la polla. Yo lo dejé y no me atreví a tocar su pene. Esa vez descubrí que me gustaba que otro chico me acariciara la polla. En esa ocasión quedé con el pene erecto pero no me corrí.


Tuvimos la oportunidad de hacernos una verdadera paja mutua al poco tiempo, cuando mis tíos nos dejaron solos en casa y después de ser nosotros quienes limpiáramos la casa, las ventanas, arreglar nuestra habitación y lavar la loza, a Tommy se le ocurrió pedirle permiso a mis tíos para bañarnos en el jacuzzi que ellos tenían en el baño de su habitación. Mis tíos afortunadamente tenían una buena posición económica y se daban lujos como ese.

Tommy nos apresuró para que arregláramos todo rápido y pudiésemos disfrutar del jacuzzi. Una vez terminado, Tommy preparó el jacuzzi con agua caliente y burbujas de jabón. Yo accedí a entrar al jacuzzi en ropa interior. Tommy, de manera desenfadada, quedó en bolas y después de conversar sobre aquí y allá sentí como Tommy me acariciaba los huevos con su pie por debajo del agua. ¡Tommy!, le grité, ¡déja la mariconada, hostias! ¡Vamos a lavarnos las pollas, Andrés!, me dijo mientras se levantaba y me dejaba ver un enorme cipote. Tommy era menor que yo, pero ya se había desarrollado y su polla tenía una dimensión superior a la proporción de su cuerpo. 

Tommy me había tocado la polla la vez anterior y yo sentí unas enormes ganas de saber qué se sentía toquetear la polla de él. Así que sin pensarlo mucho dejé que mi mano se acercara a su polla y comencé a pajearlo. Sentí emociones encontradas, por un lado, me vi a mí mismo acariciando la polla de otro chico y sin embargo, no me sentía culpable, ni gay. Siempre pensé que sería desagradable tocar la polla de otro macho, pero yo lo estaba haciendo y lo estaba disfrutando; así que me levanté, me quité los calzoncillos y quedé en bolas y justo allí, de pie en el jacuzzi, Tommy cogió mi polla entre sus manos y viví mi primera masturbación mutua en medio de muchos nervios; la guerra de espadas la aprendería y viviría también con Tommy, pero eso sería en otra ocasión.




Dos pollas reconociéndose

Pollas corriéndose después de una cruenta lucha de espadas


Masturbación mutua, nada mejor para estrechar lazos entre colegas.

La masturbación mutua puede ser entre tres o más tíos.

martes, 16 de abril de 2019

Sleazy Madrid 2019




Está disponible en internet la información sobre el Sleazy Madrid 2019 -pinchar aquí-. Este año hay fiesta pero me temo que dirigido a un público que posea buena figura, amor a la música electrónica y de generosos bolsillos.

Los organizadores han diseñado tres grandes eventos para distintos momentos del año. El Sleazy propiamente dicho será entre abril y mayo de este año, otro destape de mariconadas durante las fiestas del Orgullo a inicios de julio y para dar un toque de morbo a la navidad unas Saturnianas en invierno.

Hay mucho de fiesta fetish en sitios como Into the Tank, Odarko y todos los DJ's este año están obligados a usar una barba entre hipster y oso cariñoso. La perpetuación del cliché.

Este año no iré. Los precios no me apetecen para ir a un sitio donde nadie te mira. De hecho, el año pasado me lié con unos chicos que venían al Sleazy desde Málaga y los mismos tíos, que eran muy guapos y pollones prefirieron ir de saunas. Podéis leer esa historia aquí.

Además, el pasado año yo estaba hétero-soltero y cuando me apetecía satisfacer mi lado homo, no tenía inconveniente en ir a alguna fiesta y ligar-follar con tíos. Pero este año he compartido mucho de mi rutina diaria con Montserrat, casi vivimos juntos y eso de trasnocharme escuchando música electrónica que a mí me suena toda igual, gastar una pasta en ir a un sitio en que si no te ves como los DJ's ni te miran, ¡ni siquiera el barman! No me mola.

Prefiero hacer un recorrido por Firewood, o por la Sauna Octupus o Principe que últimamente me ha ido bien.

Los chavales de Málaga del año pasado esta vez no vendrán. Se han vuelto unas putas organizadas e internacionales y se marchan a Berlín. Les recomendé algún mercado de yeguas y la visita respectiva a Lab-Oratory. Vamos a ver qué nos cuentan.

Igual, si os mola la onda electrónica tenéis la opción del Sleazy 2019. Ya me contaréis.




martes, 9 de abril de 2019

De la primera vez en una sauna (2 de 2)





Luego de cada follada Federico sentía mucha hambre, le urgía comer algo de fruta, tomar vino, quesos, carnes, su apetito sexual y alimenticio eran semejantes y siempre conservaba una buena figura. Recuerdo que esa noche en su hotel follamos varias veces. Llamé a casa para avisar que pasaría la noche estudiando con un amigo y que no me esperaran. A la mañana siguiente Federico me despertó con mamada y follada, me corrí mientras me daba por culo. ¡Era la primera vez que me pasaba eso y cómo lo disfruté! Federico estaba casado, con hijos y no sentía complejos de disfrutar su lado homosexual. Además, era curioso que en aquella época yo me sentía bisexual, Federico en cambio, se etiquetaba como gay de closet. En fin, que desde ese momento, Federico y yo teníamos sexo cuando venía a España. Federico le gustaba comerme el rabo, preparar mi ojete y follar durante horas. Todavía, hoy en día, cuando él tiene 75 años y viene a Madrid nos dedicamos a follar, a su edad, tiene un buen cipote con una muy buena erección.

Después de muchas folladas Federico quiso incluir a un tercero en la cama –o en nuestras pollas-, y al tío no se le ocurrió otra cosa que llevarme a una sauna. En aquel entonces fuimos a la Center, y allí nos metimos. Yo estaba muy nervioso en toalla y lo primero que recuerdo fue que Federico estaba muy caliente y me llevó a un rincón oscuro en donde comenzamos con el morreo. Como os comentaba, yo estaba muy nervioso. De vez en cuando entreabría los ojos y veía que pasaban los tíos y se tocaban frente a mí sus paquetes sobre la toalla. Federico comenzó a hacerme una paja y mi polla estaba grande, larga y dura, me tenía a su merced contra la pared. Yo me dejé llevar. De pronto siento que redirecciona mi polla hacia un lado y justo allí, de rodillas, estaba un tío desconocido para los dos que estaba comiendo mi polla. ¡Qué delicioso era! ¡Era el tercer tío que se metía mi polla en su boca a lo largo de mi vida! ¡Era el primer desconocido -de los muchos- con el que estaría! ¡Después de ese día se acentuaría mi putería homo! Aunque claro, con largos periodos de inactividad propias de un maromo que vive con sus padres y no es independiente económicamente.

Esa vez no hubo penetración en la sauna. Federico nos incentivó a los dos (¿o los tres?) a hacer de todo: mamadas: mientras uno mamaba el otro hurgaba en los ojetes, estuvimos así hasta que Federico dio la orden que nos corriéramos y nos hicimos unas pajas que terminó en el piso una cantidad considerable de semen; con el tiempo vendría la práctica de tirar lefa sobre el pecho, la boca o la cara de desconocidos. Fue muy placentero, allí aprendí un poco de qué va esto de ser dominante/sumiso. Luego, el tío que había estado de rodillas más nunca lo volví a ver. Y es que estas cosas funcionan así: te encuentras a un tío, sientes una buena vibra o te provoca matarte a pajas con otro, correrte y ya está. Desde entonces, cada vez que Federico venía a Madrid buscábamos un tiempo para ir a una sauna. A partir de allí fue frecuente follar en alguna sauna y buscar a dos o más tíos en un compartir de mamadas. Federico en ocasiones venía con su familia y estaba muy corto de tiempo, por lo cual, encontrados en algún sitio, íbamos a una sauna, en menos de quince minutos ya habíamos follado y Federico me decía: "Quédate y aprende. Luego me cuentas cómo te fue". ¡Qué morbo! La primera vez que Federico me dejó, no sabía qué hacer. Pasaba horas entre la sauna de vapor y la sauna seca y daba vueltas. Eso es algo que es muy común: vueltas y más vueltas. Luego aprendí a diferenciar las vueltas de las putivueltas. En las vueltas pues caminaba y punto. En las putivueltas uno espera ser cazado o va a la caza. Recuerdo que en muchas ocasiones me tocó ser pasivo-mamón o pasivo-ojete, hasta que aprendí los códigos y la ética para demostrar con gestos y miradas que me apetecía ser el activo-dador-de-pollas.

Si vais a la sauna por primera vez, mi recomendación es que vayáis acompañados de alguien que haya ido antes, que tenga experiencia, que os enseñe los recovecos, los códigos, las miradas, los juegos. Si no tenéis a esa persona, podéis ir solos, no os pasará nada. Pedid a alguno de los chicos que trabajan en la sauna que os muestren las instalaciones. Las saunas de vapor y los sitios más oscuros son recomendables para fomentar el cruising. Si hay alguien que no os gusta o con quien no os apetece follar, podéis rechazarlo pero por favor, sed gentiles. Si insiste debéis ser claros y decidle que no os apetece. A mí me han rechazado miles de veces y otras miles he rechazado yo, pero en toda ocasión ni yo me he sentido ofendido y espero que nadie se halla ofendido con mis actitudes. Llega un momento en que a uno le da por ir a la sauna en cualquier momento libre que se tenga y hay que estar preparado porque no todo es pajas, leches y mamadas, hay días de la más absoluta soledad ¡y no porque no halla gente! Sino que de pronto no hay duende, no hay ambiente y nadie hace nada de nada. En esos momentos lo mejor es disfrutar las instalaciones como las piscinas, los masajes o tirarse en el sling y tratar de dormir un rato. ¡A veces se tiene suerte!

Cada quien tiene experiencias distintas. Una vez que descubráis todo lo que podéis disfrutar en una sauna estoy seguro que os haréis adictos a estos lugares, por lo menos durante una temporada.

martes, 26 de marzo de 2019

De la primera vez en una sauna (1 de 2)




Me ha escrito un chaval por correo electrónico comentando que desea ir a una sauna gay por primera vez, pero como a todos nos ha pasado, él tiene miedo. ('¡Es una marica!' Escucho en mi cabeza la voz del Toby)  Y es que esto de ir de saunas sin ninguna orientación no es nada fácil. Además, si se está inseguro de las caricias de alguien del mismo sexo el pánico puede ser mayor.

Mi primera vez con otro hombre fue lo clásico: mi primo. Él me llevó poco a poco de tocadas de polla hasta practicar el 69. Era la primera vez que tocaba la polla de un tío y que un tío tocaba la mía. Al principio, pensé que me iba a dar repulsión meter su polla en mi boca, pero cuando él introdujo la mía en su boca tuve sensaciones increíbles y descubrí, por suerte, que solo otro hombre era capaz de dar una buena mamada.

Me estoy desviando del tema. Había escrito una crónica sobre mi primera vez y mi relación con mi primo  pero por causas del destino se dañó el archivo. Llevaba más de veinte páginas en Word y me sirvió de ejercicio, pues recordé mis primeros besos con un tío del mismo sexo que yo, las primeras pajas mutuas, las primeras eyaculaciones sobre mi vientre, mis primeras indagaciones en lo anal y comprender de qué va esto de ser activo, pasivo o versátil.


La primera vez que fui a una sauna fui acompañado de Federico, un tío argentino que conocí por Latinchat, un sistema de chat que existía en los años noventa por internet. Yo tenía 23 años y Federico 53. Era un tío mayorcete y quedamos en vernos en su hotel cuando viniese a Madrid. Él venía a Madrid dos o tres veces por año y yo, que estaba en la universidad, buscaba tiempo de donde fuese y pasaba los findes y las noches de semana con Federico. Para ser mayor me follaba como nunca. Recuerdo que la primera vez nos encontramos en un bar cerca de la Puerta de Alcalá, yo estaba muy nervioso, no había tenido una relación con otro hombre desde mi primo y de eso habían pasado casi diez años. Se lo conté a Federico y él, como hombre maduro comprendió y supo cómo manejar la situación. Ese día no hicimos nada, nos tomamos unas copas y cada quien se fue por su lado. Años después Federico me contó que quedó tan excitado de verme que se metió en una sauna y folló como loco. A mí me parecía que Federico era un tío muy guapo: cabellos blancos, ojos claros, cuerpo fuerte, con algo de panza pero no era incómodo hacer un 69 con él. Al día siguiente, pasé por su hotel, no estaba. Le dejé un mensaje para que me llamara y quedáramos en vernos. Entonces Federico me llamó y tomó la iniciativa, me dijo que me fuera al hotel -uno de los hoteles más lujosos de Madrid- y que nos tomaramos unas copas en su habitación. Llegué alrededor de las 18:00 hrs. Me anuncié en la recepción, la recepcionista avisó a Federico y éste le dijo que me permitiese subir. Recuerdo que estaba muy nervioso porque era mi primera vez con un total desconocido. Al llegar, Federico había dejado la puerta abierta, me pidió que la cerrara. Él acababa de llegar de una reunión de trabajo y estaba completamente vestido aunque sin zapatos. Sirvió dos escoces y estuvimos charlando un rato, en una de esos silencios incómodos dejé el vaso a un lado y me lancé a comerle la boca. Tenía una lengua algo corta para mi gusto y recuerdo que era de intenso besar. Me dijo que quería ducharse así que por qué no nos bañábamos juntos. Recuerdo que estuvimos treinta minutos retozando en la tina. Nos comíamos la boca, el rabo, nos metiamos el dedo por culo. Se me habían pasado los nervios y ahora solo me dedicaba al éxtasis y al placer. Federico me pidió que folláramos en la cama y allí nos dimos un gusto con un 69 de lento y tierno acariciar de pollas, de exploraciones anales. Al cabo de un rato Federico me preguntó si yo quería follarlo o quería que me follara. Yo accedí con timidez a ser el pasivo, sobre todo porque no quería quedar mal con Federico y no quería correrme tan pronto. Federico me folló. Primero lento, dándome besos, luego fue fuerte y ágil en las embestidas. ¡Todo un empotrador!  Él se corrió dentro de mí y yo decidí correrme fuera, él me puso una toalla para que me corriese y quedó muy satisfecho de ver los chorros que de mi polla salían disparados hacia el techo y la pared.  


(Continuará...)

martes, 12 de marzo de 2019

Madrid, tarde de primavera



Madrid, tarde de primavera. 

El clima era amable con la ciudad. No hacía el frío de la temporada ni aún el insoportable calor del verano.

No quería perder la bella tarde madrileña en una sauna o en un bar de sexo, pero estaría todo el fin de semana con Montserrat y no tendría otra oportunidad para encerrarme con algunos tíos y disfrutar de mamadas, magreos y de ser posible alguna follada.

Así que me fui a Noviciado y me metí en la Sauna Paraiso.

Había muy poca gente. Me lié con un tío algo mayor para estar en la Paraiso. El tío se ofreció a dar una buena mamada. Nos encontramos en la sauna húmeda, estaba oscura. Él estaba solo. Yo también. Yo tenía ganas que me comieran el rabo y él estaba dispuesto.

Me sorprendió que jugara con mi ojete. Quise colaborar y me puse de pie y abrí las piernas. Tenía los dedos gruesos. Entre la mamada y la introducción de su dedo en mi ano me excitó sobremanera. No me había puesto lubricante y me dio vergüenza que mi ojete estuviese tan presto a dejar que entraran dedos de desconocidos. Le pregunté si quería follarme, tenía tiempo yo que no me follaban y si de follar culos se trata, mi relación con Montserrat era completamente anal, pero no era recíproco. Estuve muchas veces tentado a decirle a Montserrat que comprásemos un dildo con strap-on para que me follase, pero de seguro saldría con los típicos prejuicios de niña buena. Yo tengo mi colección de dildos -algún día debo escribir un post sobre eso-, pero ninguno apto para usar con strap-on.
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Volviendo a la follada con el tío en la Paraiso..., el tío me dio una buena lamida de culo, se puso una goma y presto y sin contemplaciones me folló. Yo estaba disfrutando de una suave pajilla que me hacía y sentí que pronto me correría. ¡Qué gustito me daba! Me corrí con inmensos chorros de lefa que fueron a parar al piso. El tío se corrió fuera de mí.
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Después de correrme salí de la sauna. Me duché, revisé la hora y no había estado 30 minutos dentro. En la sauna no habían muchos tíos y los que ví no me apetecían. Además, me esperaba un largo fin de semana en el que tendría la obligación de follar a Montserrat por culo. ¡Ah, tan solo si ella accediera a follarme! Salí a pasear por las calles de Madrid.
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Hacia una linda tarde de primavera en Madrid.

martes, 5 de marzo de 2019

El Canelita



He colaborado con los chicos de Cruising Madrid y me han publicado un relato que he llamado "El Canelita"

Lo podéis leer aquí.

http://cruisingmad.com/relatos-gay/relato-gay-el-canelita

¡Qué puti maravilla!


martes, 26 de febrero de 2019

Cojones para dejarse follar



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Lo llamo Toby, su nombre era Tobías.
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Tobías se convirtió en habitual de los jueves de la Sauna Octupus. Toby es un osete muy majo. De estatura pequeña y polla aún más pequeña pero muy lechosa.
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Una época en que frecuenté la Sauna Octupus todos los jueves desde temprano eramos Toby y yo los primeros en llegar. Nos hicimos muy amigos, charlábamos amenamente, nada de follar pues el tío me inspiraba más una amistad que ganas de follar.
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Toby dedicaba buena parte del tiempo a comentar sus aventuras dentro de la sauna, a quién se la mamó, quién lo folló. El Toby es pasivo, tan pasivo que su mayor placer es preparar el ojete a los tíos y ver como son follados por otros.
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Como os comenté llegábamos temprano y una tarde de otoño estaba todo tan aburrido que después de una cerveza decidimos darnos un gusto a dos. Nos fuimos a un apartado y el Toby me dio una buena mamada, tenía talento para eso. Me pidió que le follara así que una vez con el condón puesto le dí unas suaves embestidas, el Toby era un vicioso de los días jueves y siempre llevaba el culo lubricado. No aguanté y me corrí sobre su cara. El tío no paraba de hacerse la manola, como os comenté, era de polla pequeña. Me preguntó si le dejaba correrse en mi cara, yo de manera tímida accedí. Su leche era abundante y espesa de un color blanquecino perla y por lo que pude sentir de buen olor. Dejó toda mi cara más blanca que la de cualquier cantante del grupo Kiss.
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El Toby y yo no volvimos a follar. Él era lo que yo llamo “coleccionista de cruising”: dícese de aquel tío que no le gusta repetir con otros tíos con los cuales ya folló. A mí me apetecía repetir, pero con el Toby solo repetimos algunas tímidas pajas en la piscina de la sauna Octupus.
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En tres ocasiones el tío armó unos tríos que recuerdo con especial cariño. Estaba yo sentado en el bar disfrutando de una cerveza cuando se aparece el Toby con un chicuelo jovencísimo y me dice de descarada manera: “Este chico quiere que te lo folles. Le hablé de tu polla y le dije que eras de rico follar”. Me reí pero acabé mi cerveza y nos fuimos a un apartado.
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El chicuelo inmediatamente se quitó la toalla y se puso de patitas arribas. El Toby sacó de la nada lubricante y comenzó a untar el culo con los dedos al chicuelo, con otra mano, el Toby le iba haciendo una suave paja. El chicuelo tenía una polla de enormes dimensiones, pero se notaba que le iba eso de ser pasivo. Yo mientras tanto me iba haciendo una paja para estar a tono. Ese día había tenido varias mamadas y tres folladas previas pero no me había corrido, por lo que supuse que no aguantaría mucho.
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“¡Está listo! Te lo puedes follar”, me dijo el Toby quien se apartó y se puso en un rincón donde pudiese tener buena vista, se quitó la toalla y comenzó con una discreta paja. Yo me puse la goma y efectivamente el culo del chico estaba bien lubricado, lo cual permitió una amena follada. Yo me sorprendí de que no me corriese todavía y el arte del mete-saca estaba siendo duradero y placentero.
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El primero en correrse fue el chaval, quien si bien en dar culo diestro era, se llenó de timidez al momento de correrse. “¡Me corro!”, gritó el bribón e inmediatamente salió un espeso chorro de leche que le llegó al rostro. Yo por mi parte no quise aguantar ni hacer bochorno. Saqué mi polla, le quité la goma y me comencé a pajear. En un dos por tres grandes chorros de leche a su pecho fue a parar. En eso llega el Toby y se corre de manera frenética y descarada sobre el tío. ¡Qué cantidad de leche! Para tener una polla pequeña la cantidad de lefa era admirable.
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Al terminar el chaval salió con mucha vergüenza, no querían que lo vieran lleno de lefa. El Toby le gritó: “¡Déja las mariconadas tío, cuando te vean serás la envidia de la sauna!” y lanzó una carcajada estridente.
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Este tipo de actividades, eso de buscar un tío, de prepararlo para que yo me lo follara lo hicimos unas tres veces más. Digo que fueron tres efectivas, es decir, que se dieron, pero el Toby intentó unas diez veces pero los tíos sentían vergüenza y no accedían.
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“Maricas”, decía el Toby. “No se dejan follar pero sí lo desean. Son unas maricas. No tienen cojones para dejarse hacer”.

martes, 12 de febrero de 2019

Sobre el blog como entretenimiento – Parte 2 de 2



Mucho tiempo después de haber terminado con Laura y en uno de esos días que estaba muy estresado y tenía miedo de tener otro infarto me metí en una de las numerosas saunas gays de Madrid, no recuerdo a cual fui exactamente pues mi memoria tiende a confundir la Octupus, la Cooper y la Center; sé que son distintas, pero fue hace tanto tiempo y he mamado tanto desde entonces…, así que entré a la sauna, me di una ducha, me sumergí en la oscuridad del vapor, dejé mi mente en blanco y procuré normalizar mi ritmo cardíaco y de pronto de rodillas ante mí tenía a un tío que me estaba comiendo la polla. El tío me comía la polla con dedicación y cariño, cuando me pidió que lo follara no lo pude evitar y allí mismo, con un condón que el tío me puso y tan solo lubricado con su saliva le di una follada salvaje que ni el tío ni yo olvidaríamos en mucho tiempo. Recuerdo que tenía un culete prieto, dilatado, de amable succión cuando el tío se lo proponía. Cuando me iba a correr me quité la goma y sin avisarle me hice una paja sobre él dejándolo lleno de lefa espesa y blanca. El tío no se sintió ofendido, por el contrario, se levantó para chupar mi glande y extraer mis últimos jugos seminales.
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Descargados mis cojones, salí de allí, me duché, me fui a comer algo por Ópera –creo que sí era la Sauna Center–, llegué a casa y me dio por escribir el relato. Luego dormí corrido, sin interrupción alguna cerca de nueve horas. ¡En todo ese tiempo no había pensado en trabajo! ¡Ese sería mi hobby! Relatar mis escarceos homosexuales en un blog, dedicar más tiempo al vicio y a los clubes del sexo que al trabajo. Después de un buen polvo tenía un buen hobby.
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En el trabajo dediqué tiempo para saber algo de blogs, entender cómo funcionaban y sobre todo elegir alguno que me pareciera el más indicado. Lo titulé “Aventuras en el Cine Duque de Alba” porque desde 2010 y a lo largo de 2011 lo frecuentaba, me quedaba de paso tanto hacia casa como al trabajo. A veces, en vez de ir a almorzar, me comía algo ligero y me metía en la Sala X en donde se armaban unas orgías que te cagas.  Luego fui descubriendo los ritmos y rituales de las saunas y bares de sexo, estos últimos no los frecuento pero las pocas veces que he ido la he pasado bien. También descubrí que otros tíos llevaban blogs sobre la misma temática. Uno de mis favoritos era The Battle of the Grandpa, un blog de temática gay dedicada a los abueletes, mi especialidad al momento de follar. Allí descubrí un local: el Club Dumbarton por la calle de Alcalá de puros vejetes que tenían en la planta baja del local un cuarto oscuro en el cual recibí más de una vez unas espectaculares mamadas y unas muy buenas agarradas de culo, lamentablemente quien manejaba el blog lo cerró. Otro de los blogs que me fue muy, pero muy útil en mi estancia en Barcelona fue http://en-la-penumbra.blogspot.com, el blog de Perro, además de ameno, es una inagotable fuente de información para los que deseáis conocer la movida en la ciudad condal.
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Todos estas historias están basadas en hechos reales, no soy escritor de ficción.  Escribo por pasatiempo y terapia. Soy de los que cree que la aventura sexual no ha terminado hasta que está el post escrito, en limpio y presto para la publicación. Los relatos son verídicos pero no están publicados en orden cronológico, algunos relatos han sucedido con meses o años de diferencia, ha sido así porque si bien he logrado una disciplina para escribirlos, me ha apetecido corregirlos y releerlos en distinto orden. Además, por tratarse de un pasatiempo, no me estreso por seguir directrices o cumplir plazos de publicación.
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Disfrutad de los relatos. Este blog es el resultado de haber cambiado la forma de vivir la vida, de disfrutar del sexo y de relajar la mente, el cuerpo y los esfínteres.

martes, 29 de enero de 2019

Sobre el blog como entretenimiento – Parte 1 de 2



 


Algunos chicos me han preguntado por correo privado si las historias que narro en este blog son reales o ficticias. Estos correos me sorprenden porque en verdad he llegado a pensar que nadie lee este tipo de relatos, o que por lo menos somos pocos los que nos dedicamos a la lectura de este tipo de mariconadas. Estimados lectores, TODO lo narrado es real, los sitios de cerdeo, cachondeo y crusing existen en la vida real. Solo he cambiado el nombre de mis parejas hombre o mujer para salvaguardar la identidad, menos Isabel, quien en la vida real es prostituta, una abuela de sesenta años que ejerce el oficio más antiguo del mundo y a quien le he pedido permiso para que su nombre quede para la posteridad, los demás los he cambiado. Asimismo, algunos personajes les cambio la descripción pues no me gustaría que se vieran reconocidos en estos posts sin sus permisos.
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El blog comenzó después tener un infarto. Producto de mala alimentación, predisposición genética a enfermedades cardíacas y un trabajo muy, pero muy estresante, mi corazón colapsó la primavera de 2012. Después de recuperado, el médico me recomendó una estricta alimentación, hacer ejercicios de manera cotidiana y cambiar de trabajo, le dije que podía comprometerme en las dos primeras, pero dejar mi trabajo no, si bien era muy estresante, la remuneración económica era excelente y me permitía viajar fuera de España con frecuencia, el médico me recomendó entonces que buscara un hobby.
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Me mantuve con una alimentación baja en grasas. Comencé a practicar triatlón, aunque debo confesar que le dedico más tiempo al footing y a nadar que a la bicicleta, pero no daba con el hobby. Tenía que ser una actividad que me despejara la mente, trabajo con dinero y números grandes y parte del colapso cardíaco venía del estrés mental. Probé con colección de aviones y cochecitos armables, realicé pesquisas en el mundo de las monedas y la filatelia. Hasta probé con bonsáis y plantas, pero esto último requería cuidado constantes y a veces me tenía que ausentar de casa por varias semanas.
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Esta situación coincidió con mi separación definitiva de Laura, una chica con la cual tuve un noviazgo de cinco años y a quien siempre le fui fiel…, bueno, salvo unas cuarenta o cincuenta ocasiones en que me liaba con algún tío en la Sala Duque de Alba o Tirso de Molina. En otras palabras, mi vida sexual era normal con uno que otra pizca de coqueteo por mi lado homosexual.
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Antes de Laura, poco frecuentaba los sitios de sexo entre hombres. No era miedo, ni vergüenza, simplemente no me apetecía tener sexo con otros hombres a pesar  que de vez en cuando me iba de crusing. A raíz de mi separación con Laura tan solo decidí dedicar más tiempo a explorar ese lado de mi sexualidad que había permanecido casi inexplorado. También os debo contar que no tenía idea de cómo funcionaba exactamente esto de las miradas, los tocamientos y los lugares, afortunadamente en la internet hay muchísima información y con un poco de tiempo y práctica en cuestión de semanas podéis ser unos expertos del crusing. Hay que dedicar tiempo a ello si deseamos disfrutar del crusing como pasatiempo, pues a veces – me ha pasado a menudo–, uno se va de crusing y no consigues nada o la experiencia no pasa de una tocada o una mamada.

Así que todo cambió...

martes, 15 de enero de 2019

Normas -mínimas- de cortesía en un cruising

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Aquí expongo algunas recomendaciones para quienes os iniciáis en el mundo del cruising:

1) Si os habéis conectado por Grindr o cualquier otra aplicación tratad de llegar a la hora que habéis pautado. Muchos hombres utilizan Grindr porque les parece más fácil escapar de sus esposas y cuadrar una cita para un encuentro sexual. Si no vais a llegar a tiempo hacedlo saber a la persona con la que habéis quedado, es probable que luego no pueda esperaros o que quizás esté más disponible.
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2) Si queréis el culo os coman, mantenedlo limpio. Muchos tíos son pasivos y aprovechan los encuentros fortuitos para que les den por culo, pero a veces los encuentros se producen entre horarios de oficina. Aquí es donde es recomendable ir a una sauna a follar. Podéis limpiaros el culete con calma y tener una adecuada higiene. Si no os sentís aseado hacedlo saber, ya vuestra pareja tomará la decisión si se desea arriesgar o no.
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3) Evitad hablar demasiado. Es bueno intercambiar algunas palabras antes y después del sexo, pero la mayoría quiere descargar algún pajazo o alguna mamada entre dos. Si habláis mucho, alguno de los dos podrá desesperarse y decidir buscar a otra ‘victima’.
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4) Evitad la halitosis. Dice la Wikipedia: “La halitosis es un signo clínico caracterizado por mal aliento u olor bucal desagradable. Generalmente está provocada por bacterias, y afecta al 25 % de la población”. (Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Halitosis)
La mayoría de los tíos con los que he estado son muy orales: quieren mamar, quieren ser mamados y algunos desean besar. No tengo problema en besarme con desconocidos, pero solo lo hago cuando hay mucho morbo y mucha intensidad sexual; además, debe gustarme el tío en cuestión. No hay nada más desagradable que cuando te buscan la boca recibes un aliento a chorizo, ajo y tortilla de patatas que da asco. ¡Usad enjuagues bucales! ¡Cepillad vuestros dientes! ¡Mantened limpia la boca!
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5) Si padecéis una enfermedad de transmisión sexual Y LO SABÉIS, evitad propagar la enfermedad. Sabemos que queréis follar, se trata de proteger al otro. Usad condones, no hagáis sexo oral o no dejéis que os lo hagan si padecen alguna enfermedad. Compartir una buena paja es mejor que un polvo corto que te joda –y le jodas- la vida a otro. La interfaz de los mundos gay y heterosexual debería ser una preocupación en la que todos podamos jugar de forma segura y con la menor infección posible.
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6) Sed honestos con vuestra experiencia sexual. Si estáis nervioso y habéis tenido poca experiencia sexual avisadle al otro, puede ser que se lo tome a bien y se tome su tiempo para enseñarte el maravilloso mundo del intercambio sexual.
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7) No seáis insistentes. Si estáis con alguien no lo obliguéis a hacer cosas que no desea. Por ejemplo, a mí me gusta mamar pollas, no tengo problema en eso, pero no me gusta que me obliguen a mamar cuando no lo deseo y hay tíos que son terriblemente insistentes y hasta se ofenden si uno los rechaza.
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8) Si vais a rechazar al otro sed gentiles. Con retirar delicadamente la mano o un breve “No quiero, gracias” es suficiente. No estáis obligados a follar con todo el mundo, tenéis derecho a elegir con quién queréis estar, pero debéis tratar de ser educados al momento de rechazar, no se trata de herir susceptibilidades.
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9) Si sois de los que gusta del sexo anal como pasivo y/o activo, aquí algunos consejos más: Si sois anal-activo por favor, mantened vuestros dedos con las uñas bien cortitas y romas, es muy incómodo para el pasivo-anal sentir los rasgos duros de las uñas. Si sois anal-pasivo, mantened el culo lo más limpio posible y si podéis lubricarlo mejor, un culo bien lubricado ayuda a ahorrar tiempo en los placeres anales.
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Estos son algunos consejos que os puedo dar. Recordad, la práctica hace al maestro.



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martes, 1 de enero de 2019

Anal Sex / Sexo anal






Durante años el sexo anal ha sido considerado algo sucio, nefasto, pecaminoso y antihigiénico. Yo estoy de acuerdo solo con esto último. A raíz de algunos comentarios que he recibido por correo privado he decido escribir sobre algunas recomendaciones de cómo practicar el sexo anal con higiene y seguridad.
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Existen millones de páginas sobre cómo prácticar el sexo anal, aquí os pongo algunas de ellas:







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Es importante saber que si se desea prácticar el sexo anal con alguna tía eso podrá ser una misión casi imposible.
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Aquí algunas de mis recomendaciones.
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Si deseáis ser pasivos:

1.      Podéis prácticar introduciendo en tu ano dildos de distintos tamaños. Podéis comenzar con un dildo pequeño y gradualmente ir introduciendo algunos más grandes. Recordad: el esfínter es un músculo y como tal podéis entrenarlo, pero ¡cuidado! ¡No debéis forzarlo introduciendo objetos grandes y/o puntiagudos!
2.      Usad mucho, pero mucho lubricante.
3.      Elige uno o dos días a la semana para que te masturbes y vayas introduciendo los dildos en tu ano, la práctica hace la perfección y unas buenas pajas ayudan a ello.
4.      Usa exclusivamente lubricantes a base de agua, ¡siempre, siempre a base de agua! Son más higiénicos y sobre todo no dañan la goma en caso de penetraciones con tíos.
5.      Practica distintas posiciones y busca cuál es la más cómoda. En mis primeras folladas como pasivo me gustaba que me penetraran estando yo en cuatro patitas, una vez que estaba bien follado, me colocaba de frente con las patitas al aire, de esa manera la fornicación cara-a-cara es mucho más amable y suave.
6.      Si te gusta el sexo anal como pasivo, procura mantener el culete bien limpio. Evita “regalos” desagradables…, al menos que sea parte del fetiche.





Si deseáis ser activos:

1.      ¡Paciencia! La primera regla de todo activo que desea reventar ojetes es armarse de paciencia.
2.      Colabora con tu pasivo y trabaja el ojete de ese pobre hombre –o mujer-, hazle una buena mamada  mientras le abres campo con tus dedos.
3.      Usa abundante lubricante.
4.      En mi experiencia, una vez que se han introducido tres dedos el pene ya puede entrar.
5.      ¡Más paciencia! El hecho de que entren tres dedos no quiere decir que entre tu polla.
6.      Deja que tu polla entre lentamente.
7.      Usa lubricante a base de agua y procura follar con condón. La ventaja de follar con condón además de ayudar a evitar los contagios de enfermedades de transmisión sexual, ayuda a evitar que producto de las heces se infecte la uretra.

Para ambos:

1.      El sexo anal es divertido pero debéis tener cuidado al practicarlo.
2.      Haz el sexo anal con quien te sientas a gusto, y si es la primera vez que lo vais a practicar procura tener tiempo para preparar el esfínter.
3.      En mi experiencia, he disfrutado más del sexo anal cuando lo he practicado en grupo: varios tíos follándonos a un mismo tío o cuando dos o tres tíos me follan, de esta manera el ojete siempre está presto para devorar pollas.
4.      Si eres hetero y deseas hacerlo con tu novia, recuerda que las tías necesitan más tiempo y preparación psicológica para la follada anal…, son solo prejuicios, pero ¡ánimo que sí se puede!